Nos exigían cubrirnos la boca, desinfectarnos y dejar de hablar. Buscamos un lugar sin prohibiciones: encontramos una cafetería dentro de una librería. Gracias al café nos permitieron descubrirnos el rostro, oler, beber y platicar. Al lado: la fotografía en tamaño natural, de Julio Cortázar, impedía que la gente ocupara esa mesa. Lo imaginé enfadado, desperdiciado. «Pobre Julio, con lo mucho que defendía la libertad» pensé. De pronto me habló: «Y vos, ¿a que te dedicás acá?». «Soy fotógrafo» le contesté en mi mente. «Es buen oficio, pero no como el mío» dijo retador. «¡Voy a dedicarme a escribir!» dije en voz alta para que me escuchara el mundo. Cecilia, un pastel de chocolate, un café americano y un espresso doble, fueron testigos. Y aquí estoy: cumpliendo mi palabra.


“Toda la Tierra es mi patria, y toda la raza humana es mi tribu.”

Gibran Khalil Gibran

Me gusta su sonrisa de brisa marina, la forma en que me mira, con sus grandes ojos de cielo azul y, su cuerpo sinuoso de bosques y valles. Cuando me habla bajito, la escucho en los versos de Neruda; pero también la oigo potente y nitida en las letras de Nicolas Guillén y de Miguel Hernández. Me enamoré desde que la vi, con sus vestidos de cine y teatro, de literatura y arte; con sus zapatos de filosofía y su cabello crispado de revoluciones sociales. Sueño y despierto con ella, siempre a mi lado y dentro de mi. Me inunda y me posee. Su beso matutino me da aliento; me anima. Todas las mañanas me hace adorarla, cuando los rayos de luz hacen visible la cara de mi amor. Estoy enamorado de la vida y ella me corresponde.

Ricardo Gutiérrez Chávez

Nació en la Ciudad de México en el otoño de 1971. Graduado en ciencias de la comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México. Es fotógrafo profesional, periodista y director en Revista Latente. En la iniciativa privada, se especializó en los procesos de transformación cultural y gestión del cambio.

Periodista

Fotógrafo

Comunicólogo